EL DIARIO DE MAQROLL: ABRAZAR A UN ÁRBOL

A Mamen

Por motivos que no importan ni aquí vienen al caso dejé de ir a una casa en un bello pueblo pirenáico. No era mía pero allí pasé muchos años.

Tenía un pequeño jardín, un espacio verde que yo cuidaba con dedicación y placer, en el que habían plantado cinco árboles: dos tuyas doradas, dos olmos y un gran abeto.

Durante todo ese tiempo en el que mi vida Sigue leyendo

LUCIANO GRACIA BAILO

 

 

Anoche, harto ya del trabajo y del sonsonete constante de la abdicación real, de ese paso de balón de padre a hijo para seguir indefinidamente este partido sin árbitros ni adversarios, me refugié en el silencio de mi refugio mientras los demás dormían. Necesitaba encontrar un poco de paz y opté por leer poesía. Dejé que el azar guiase mi mano y sentí que la emoción me llenaba  Sigue leyendo