Existen personas especiales que en ocasiones cruzan sus vidas con las nuestras y de alguna manera nos modifican. Son seres luminosos, potentes, dotados de una energía intensa. Generalmente anónimos su existencia es necesaria para mantener la fe y la esperanza en la humanidad, personas que nos guían en ese camino sinuoso y difícil de lograr que el mundo sea una casa común en el que el hombre sea amigo del hombre, el la que compartir y amar sean verbos obligatoriamente utilizados. Sigue leyendo