Es sumamente difícil ver con nitidez el monte Ararat, estos días el cielo está cubierto y sólo se distingue su silueta entre una bruma pesada que difumina la cima. No hay manera de hacer esa foto prevista del monasterio Khor Virap con la montaña sagrada como fondo. A unos pocos centenares de metros del monasterio está la alambrada y el corredor que marca la frontera con Turquía que impide la comunicación entre estos dos países desde hace muchos años.
El monte Ararat, 5137 m, según el Génesis el lugar donde se posó el Arca de Noé tras el Diluvio Universal, es el símbolo nacional indiscutible de Armenia; está ahora en territorio turco a raíz de tratados fronterizos entre Turquía y la Unión Soviética en 1921, resultado final de guerras y acuerdos firmados bajo presión.
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