En los últimos días la muerte de dos personas desconocidas han enturbiado mi ánimo y han aportado un poquito más de escepticismo sobre la maltrecha fe que mantengo sobre el ser humano.
Un niño de 8 años Sigue leyendo
En los últimos días la muerte de dos personas desconocidas han enturbiado mi ánimo y han aportado un poquito más de escepticismo sobre la maltrecha fe que mantengo sobre el ser humano.
Un niño de 8 años Sigue leyendo