La selva es una casa sin puertas ni ventanas, una casa destartalada bajo un techo construido con una red irregular, delicada y tosca, que a veces oprime y otras angustia. La selva es un lugar extraño donde el camino recto es circular y caminar en círculo es seguir la línea recta. La selva es el terror y el paraíso, una bella pesadilla, un oscuro sueño, la herencia despiadada de una eternidad perdida, lo irreal, lo más extraño, el ser y la nada, un agujero negro, un laberinto complejo y sin salida.
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